
Sueños... solo eso, un espejismo de la realidad, pequeñas gotas de anhelos y derrotas, todas como una película que no hace mas que desfilar frente a los ojos de quien lo vive. Nada real… nada verdadero, solo eso... sueños, dulces y amargos sueños; como néctar desprendido de una flor, como el mismo otoño que da bienvenida a un crudo invierno de tristeza.
Canto que jamás fue entonado… susurro de viento que nunca se convirtió en brisa, rayo de luz que no aprendió a brillar… dulce espejismo… amarga verdad.
Fantasías de la vida que una vez fueron la razón de la existencia, palabras vacías que a mi alma alimentaba, todo absolutamente todo era un cueto de hadas, realidades a medias, verdades incompletas, sueños y nada mas.
Pero, nada es eterno y aun cuando pareciera imposible despertar, todo llega a su fin, bellas palabras convertidas en dolorosos tormentos, un “hasta aquí, termino” se convierte en el último “Adiós”
Y como ave me levantaré, pues mi alas me dan la libertad que me tu mismo me quitaste, extraña sensación que invade mi corazón, hasta ayer vivía para ti, hoy... viviré solo para mi.
Desperté, y nadie más tendrá control en mi cuerpo... ahora solo existe mi realidad y aun cuando duela recordar lo feliz que fui en sueños, nada de eso era verdad, falsas promesas, ilusiones vacías, esperanzas rotas, llamale como quieras, para mi solo eran mentiras.
Dormir? ya no más y menos soñar... ahora esos demonios, serán solo mios, pues aprendí a que vivir, no significa depender de ti.. me enseñaste que soñar es bello y tentador, pero prefiero mi realidad, no quiero dejarme atrapar por ti, quiero escapar al fin de este sueño y sentir la paz.
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